La técnica de la cera perdida: el arte ancestral de la joyería colombiana
Descubre la técnica de la cera perdida, el método ancestral que hace de cada joya Aluna una pieza hecha a mano, única.
El taller de Aluna huele a cera y a paciencia. Cada pieza comienza como un modelo de cera tallado a mano por nuestros orfebres, y en esa primera forma ya está toda la historia: la del diseño, la del artesano y la de la piedra que la va a habitar.
La cera perdida es una de las técnicas de fundición más antiguas de la humanidad, y sigue siendo el alma de la joyería artesanal colombiana. Consiste en esculpir un modelo en cera, revestirlo en un molde de yeso y fundir el metal: la cera se "pierde" y deja su espacio al oro.
La mano del artesano deja siempre su huella. Por eso ninguna joya es exactamente igual a otra: cada una lleva la impronta de quien la hizo, los milímetros que decidió de más o de menos en la punta de un cincel.
Es un proceso lento, minucioso y profundamente humano, que honra la tradición de los orfebres precolombinos que dominaron esta técnica hace más de mil años, cuando el oro se entendía como la materialización de la energía del sol.
Al terminar, cada pieza recibe sus dos baños de oro de 24 quilates y un sellado de laca. Al llevar una joya hecha con cera perdida, llevas contigo esa tradición: la paciencia del taller, la técnica ancestral y la certeza de tener en tus manos una pieza única.
Ven a conocer el taller a través de nuestras piezas: cada joya hecha a mano en Colombia guarda la memoria de la cera perdida y de las manos que la crearon.